1969 fue un año de grandes cambios para todo
el mundo, y España no fue la excepción. Desde los primeros días de tal año los
cambios que sufriría la nación fueron evidentes. El 24 de enero
la dictadura de Franco
dictó la ley marcial en Madrid,
se cerró la universidad y fueron arrestados más de 300 estudiantes. En los
próximos meses miles de obreros se declararon en huelga, se cerró la frontera
en Gibraltar y celebró el XIV Festival de la Canción de Eurovisión, así como el
trigésimo aniversario luctuoso de Antonio Machado.
El que Joan Manuel Serrat en dicha época
retomase la obra de Antonio Machado y a partir de ella compusiese varias
canciones representa un hecho histórico. Hay que recordar que Machado fue
exiliado de España en 1939 por sus ideales políticos y sociales. La canción de
Serrat pronto causó furor entre las autoridades de la dictadura española, y no
tardaron en censurar sus canciones y en cancelar sus conciertos.
Letra:
Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre la mar.
Nunca perseguí la gloria,
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canción;
yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles,
como pompas de jabón.
Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
bajo el cielo azul, temblar
súbitamente y quebrarse.
Nunca perseguí la gloria...
Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar
pasar haciendo caminos,
caminos sobre la mar.
Nunca perseguí la gloria,
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canción;
yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles,
como pompas de jabón.
Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
bajo el cielo azul, temblar
súbitamente y quebrarse.
Nunca perseguí la gloria...
Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar...
Hace algún tiempo en ese lugar
donde hoy los bosques se visten de espinos
se oyó la voz de un poeta gritar:
«Caminante no hay camino,
se hace camino al andar...»
golpe a golpe, verso a verso...
Murió el poeta lejos del hogar.
Le cubre el polvo de un país vecino.
Al alejarse le vieron llorar.
«Caminante no hay camino,
se hace camino al andar...»
golpe a golpe, verso a verso...
Cuando el jilguero no puede cantar,
cuando el poeta es un peregrino,
cuando de nada nos sirve rezar.
«Caminante no hay camino,
se hace camino al andar...»
golpe a golpe, verso a verso.
sino estelas en la mar...
Hace algún tiempo en ese lugar
donde hoy los bosques se visten de espinos
se oyó la voz de un poeta gritar:
«Caminante no hay camino,
se hace camino al andar...»
golpe a golpe, verso a verso...
Murió el poeta lejos del hogar.
Le cubre el polvo de un país vecino.
Al alejarse le vieron llorar.
«Caminante no hay camino,
se hace camino al andar...»
golpe a golpe, verso a verso...
Cuando el jilguero no puede cantar,
cuando el poeta es un peregrino,
cuando de nada nos sirve rezar.
«Caminante no hay camino,
se hace camino al andar...»
golpe a golpe, verso a verso.
En mi opinión la finalidad de Serrat al
adaptar el poema de Machado para crear una canción fue, además de rendir
tributo a ese importante poeta que por entonces se hallaba muy cerca del
olvido, proclamar la libertad de pensamiento y de expresión en una sociedad
reprimida por el miedo y gobernada por la tiranía y la ignorancia. La canción y
el poema ponen de manifiesto, además, la libre determinación del hombre, el
albedrío y la brevedad de la vida.
Después de 48 años Cantares sigue siendo una canción relevante no sólo en España, sino
en muchos países de habla hispana y de otras lenguas. Personalmente es una
canción que he escuchado en casa desde que tengo memoria, así como en muchos
otros lugares. Desde entonces me gusta mucho, aunque en los primeros años no la
entendiera. Hace poco al escucharla con calma entendí, según me parece, su principal
mensaje: los hombres somos libres de hacer cualquier cosa, de tomar los caminos
que queramos, de ir a donde nos plazca. Cada uno de nosotros sigue un camino
distinto, pues no hay caminos que seguir sino caminos que crear. Y no hay
caminos porque al ser ellos hechos por nosotros, seres efímeros y pasajeros,
errantes en una tierra desconocida, son también efímeros, también perecederos.
Y es que los hombres trazamos nuestras sendas sobre la mar, pues desafiamos
siempre, retamos lo imposible, y lo logramos; pero aunque logremos caminar,
como Jesús, sobre el mar, el agua no guardará nuestras huellas, las borrará
para dejar que otro errabundo, soñador, desafiante e inconforme llegue a su
destino caminando por su sola senda creada sobre la mar.
Elegida por: Bruno
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